martes, 28 de mayo de 2013

Archienemigos íntimos

Mi perro ya está integrado en el barrio totalmente: ya tiene un archienemigo en el lugar.
No es porque sea mío, pero mi chucho es un amor que va robando los corazones allá donde va.
Si vamos al parque todos los niños le persiguen para sobarle con sus manitas pringosas y él soporta con paciencia los dedos gordetes que se hunden en los ojos. Si viene alguien de visita se comporta como un perro de postín: se hace el muerto, te choca los cinco, o se va a obediente a su cestita cuando le decimos que se vaya a su camita.
Todo esto lo cuento para que le cojáis cariñito y veáis que el villano es el otro perro del vecindario, que se pone hecho un hooligan cuando ve a nuestro perrete querido.
Yo, como no voy a ser menos, también tengo mi archienemigo mortal: la fatiga.
He decidido que si quiero sentirme superheroína  tenía que buscar mi némesis, así que ahora que ya lo  he hecho soy mucho más guay que hace un rato.
Total la fatiga iba a estar en mi vida igual, pues por lo menos que me sirva para algo.
Un mes antes de que me diagnosticaran de esclerosis múltiple acudí a la doctora de cabecera diciéndole que estaba muy muy muy cansada y ella me mandó unos análisis de sangre.
Yo me froté las patitas pensando que iba a tener la madre de las anemias y que con el suplemento que fuera iba a recuperar mis superpoderes. Pues Oh! Sorpresa! Oh! Indignación! Los análisis salieron perfectos. Lejos de sentirme feliz de ver que estaba sana y lozana llegué a casa apesadumbrada por no poder poner una solución a mi triple cansancio mortal.
Como una se busca las excusas que quiere me autoconvencí de que era por la falta del sueño y los múltiples despertares nocturnos, así que me animé pensando que sería algo "pasajero" y que cuando la Pizquilla empezara a dormir mejor yo recuperaría mi mojo.
Un año después ni la Pizqui duerme mejor, ni he recuperado mi mojo... y encima le hecho la mayor parte de la culpa de la fatiga a la esclerosis múltiple porque parece que es el síntoma más común. Y porque, mira, sinceramente se lo digo, señora esclerosis múltiple, me cae usted muy gorda. Y si no le hecho la culpa de la crisis financiera es porque soy muy buena persona. ¡Y punto en boca!
Por otro lado voy a dignificar un poco a mi rival porque ya me sé yo que se presta mucho a la confusión.
Cuando he nombrado la fatiga como archienemigo mayor del reino, os invito a que penséis que nadie daría tal título a una minucia, a una sensación de cansancio pasajero, de cansancio por el cambio del tiempo, por haber dormido hoy una hora menos, por estar al final del curso... Qué eso también es cansao, ojo. Pero yo los veo más bien los golfos apandadores del día a día.
Lo más similar que se me ocurre es que penséis que lleváis tres días sin dormir y sin dejar de caminar. Creo que sería el equivalente, con la salvedad de que te asalta de un momento a otro. Igual estás tan campante en casa y de repente vienes de correrte la mayor juerga de tu vida, nada más que te has perdido la fiesta... Cagüenlalechejodíaesclerosis...
A todo esto decir que aunque cuando mi archienemigo hace de las suyas me deprimo un poco... ¡Yo voy ganando!
Ja, je, ji, jo, ju...
Pensándolo mejor, me pido ser yo Moriarti, que va a ser mucho más divertido.
¡Fatiga, yo soy tu archienemigo! ¡Prepárate a morir!

PD: Aprovecho estas líneas para agradecer a los dibujantes de los 80 ese perruno Sherlock Holmes que hicieron y que fue mi primer amor. ¡Qué cacho perro!

sábado, 25 de mayo de 2013

En busca del equilibrio perdido.


12, 13, 14… Van pasando los días de Mayo, y los cuadraditos del calendario me andan agobiando. Primero me dicen cositas por lo bajini:
¡Aniversario de diagnósticooooo!, ¡Alguien lleva un año diagnosticadaaaa!
Y luego se dan la vuelta como si a mí no me hubieran dicho nada.
Qué indirectas me anda tirando el subconsciente…  Me recuerdan al monólogo de Gila y cómo atrapó a Jack el Destripador:
Me enteré donde vivía Jack el Destripador, me instalé en el mismo hotel y como no me gusta la violencia, le detuve con indirectas.
 Nos cruzábamos por el pasillo y decía yo: "Alguien ha matado a alguien... y no me gusta señalar...". Al día siguiente nos volvíamos a encontrar y le decía: "Alguien es un asesino... y no quiero decir quien..."
Total, que parece inevitable que llegadas estas fechas una no recuerde las separaciones, los sacaleches, los llantos y el café descafeinado del hospital. Así que como es inevitable, he decidido que me va a hacer bien colocar los recuerdos, las ideas, las experiencias vividas durante este añito… que si no voy los voy rumiando, rumiando y se me atragantan por no tener los estómagos de la vaca.
Hacer balance de tantos días va a ser jodicomplicado.
Puedo decir que tengo la suerte de que el dolor de esos días de síntomas repentinos, separación abrupta de la Pizquilla y pruebas hospitalarias se ha quedado simplemente en el recuerdo. Digo que tengo la suerte, porque soy feliz de no repetir ese dolor y ese temor intenso. Aunque he de reconocer que pensar que recordar en estos días como se desarrollaron los acontecimientos me entristece durante más de 3 segundos y menos de 10.
Vale, entonces… si el dolor aquel se ha quedado encerrado en el calendario de mayo de 2012… ¿Qué es lo que perdura un año después?
Perdura sobre todo la alegría de estar viva, de escuchar las risas y los pedos de Bendito Padre, la Pizquilla, de escuchar las risas (y no los pedos) del resto de la familia y amigos, del olor de la lluvia y el sabor del salmorejo (entre otras cosas).
Perdura también la sensación de brutal fragilidad. De saber que en la vida ocurren cosas inevitables. Nunca leí “La inevitable levedad del ser”, pero desde hace ya un año esas palabras se filtran a menudo gota a gota ante las vivencias que he ido conociendo de los demás. Y por ahora creo que ese chopchop ya no desaparecerá.
Hablo de la fragilidad no de mi esclerosis múltiple, que no ha sido más que el pistoletazo hacia esa consciencia de la inevitable levedad del ser. Hablo de historias que me han arrancado lágrimas como las de Raúl, Mikel, Jen, y más.
Y así, en busca del equilibrio perdido llevo casi un añito. Con un brazo de la balanza lleno de vitalidad y el otro... no.
Seguiré caminando.
 

jueves, 2 de mayo de 2013

El ataque estival de las mombies

El otro día fui a por un cubo y una pala para la Pizquilla, que ahora en los parques anda eclipsada con estos artilugios y el mundo arena.
¡Ay, la arena! ¡Qué juego da! Lo mismo vale para hacer una tartita, que para ponerla encima del tobogán, de merienda improvisada o adornar la pelambrera de ese niño que está a tu vera con la boca abierta...
¡Ay, la arena! Amiga inseparable que te acompaña a casa por mucho que tu señora madre te sacuda las zapatillas antes de entrar al portal.
¡Ay, la arena! Compañera del alma que inexplicablemente ha traspasado la muralla, que había preparado la teniente madre, de body+camiseta+leotardos+pantalones y ha llegado al pañal...
Total que viendo la versatilidad del producto arenero me dije: esta niña necesita cubo propio.
A la que llego encontré uno encima de una estantería que por lo demás estaba vacía.
Como soy una madre amantísima lo vi claro, este cubo es muy mono, pero voy a ver si hay otro, no vaya a ser que lo haya más bonito o con más accesorios areniles y mi hija se me traumatice si se entera. Que la vida es muy dura y bastante tiene la pobre que hoy tiene pescado para cenar...
Tras pasar la  bola de paja de las pelis del oeste un dependiente me confirmó que no, que no había más cubos, que una horda de madres había entrado durante los días previos y habían arramplado con todas las existencias. Y no solo eso, sino que por error se habían llevado a un compañero reponedor, pensando que era un molde de Calamardo que iba a juego con el cubo y la pala.
Atemorizada cogí el cubito de marras, no  fuera a ser que viniera algún zombie despistado, digo madre, y me quitara el último producto que garantizaría la dicha eterna a mi Pizqui.
Mientras pagaba se mo ocurrió mirar hacia atrás: la estantería  vacía, un altar improvisado en honor al reponedor que se parecía a Calamardo, la bola de paja que volvía a pasar...
Entonces lo vi claro y no me lo podéis negar: la maternidad nos enajena.

martes, 23 de abril de 2013

Tienes un email



Querida otramamaconem:
Me dices que necesitas hablar con alguien que te comprenda y despeje algunas dudas... ¡Ojalá pueda ser yo una de las personas que te encontrarás y te ayuden!
Yo ya llevo unos 10 meses diagnosticada y te puedo decir que mis pensamientos han ido mejorando en optimismo según he ido asimilando las noticias. Esto no quiere decir que no tenga momentos en los que me sienta más vulnerable (aunque sinceramente esto es algo que también me ocurría antes, si eres víctima del síndrome premenstrual te puedes hacer una idea...).
Me preguntas por mi experiencia, mi evolución y mis expectativas. Y yo que soy muy bien mandá pues te las cuento.
El brote que llevó a mi diagnóstico afectó principalmente a la visión, aunque también alteró algo mi equilibro y coordinación, y yo creo que también la capacidad de organizarme y pensar con claridad a veces (aunque eso también puede que me ocurriera antes...). Me sentía tremendamente cansada y con síntomas extraños como gran presión en los oídos y la cabeza al agacharme por ejemplo al poner a la Pizquilla en su cuna. Tardé en recuperarme totalmente alrededor de tres meses, cuando ya tenía asumido que me quedaría así. Te puedo decir por si te sirve de algo que la recuperación fue de un momento para otro, nada gradual. Un día me fui a duchar y al salir le dije a Bendito Padre: "Me parece que ya veo bien del todo". Y así fue. Sigo siendo miope perdida y creo que por las noches veo mucho peor que antes, normalmente veo con alguna manchita flotante... pero según los potenciales evocados estoy sana y lozana y ni se me ocurre quejarme por esas menudencias pues durante el brote veía muy mal.
Cada día suelo experimentar algún síntoma que me recuerda que tengo esclerosis múltiple: se me duerme un trozo de la espalda mientras estoy comiendo, o un brazo al dormir, o me inunda la fatiga de repente... pero nada que no me permita vivir bien.
En cuanto a las expectativas no sé qué decirte. No puedo predecir qué va a pasar, pero como te comenté antes he ido mejorando mi optimismo y he pasado de imaginarme a ir en silla de ruedas en unos meses a imaginarme yendo con un bastón de compras cuando la Pizquila sea una adolescente. Si sigo con esta progresión mental en unos meses me veré envejeciendo mejor que el resto de los mortales, jajaja.
A mí me ayudó mucho encontrarme a otras dos chicas de unos 38 años en el hospital. Ellas me tranquilizaron mucho diciéndome que se puede vivir con esta enfermedad, las dos tenían hijos y una de ellas trabajaba también fuera de casa.
Hasta aquí te cuento sobre mí porque entiendo esta angustia y esa necesidad que te empuja a buscar a alguien como tú desesperadamente.
Yo puedo hablarte del miedo paralizante que llegué a sentir durante los primeros momentos. Nunca olvidaré como me desperté una noche y pasé dos horas de auténtico pánico mientras Bendito Padre y la Pizquilla dormían uno a cada lado plácidamente.
Comprendo el temor a no poder atender bien a tus pequeños. Como deducirás del nombre de mi blog, mi mayor miedo fue el mismo... Ese miedo se ha ido desvaneciendo y desde luego que lo que queda ahora no es más que la sombra de lo que fue en aquellos días.
He leído muchas cosas desde entonces, al igual que lo estarás haciendo tú. Y he decidido quedarme con lo positivo como he intentado ir plasmando en el blog.
Cuando hacía unos pocos meses que me diagnosticaron leí una entrevista en el país semanal a Teresa Perales, una nadadora paraolímpica que va en sillas de rueda y para mí fue una gran inspiración. Encontré en sus palabras la historia de una madre que es capaz de cuidar y educar a su hijo (y a parte entrenar duramente y ganar medallas...) ¿Por qué no podría yo cuidar y disfrutar a mi pequeña en una silla de ruedas también?
También leí que otra persona decía en su blog que iba en silla de ruedas al hacer turismo porque no podía ver las ciudades sin fatigarse.
Entonces cambié el chip y vi que las muletas, los bastones, las sillas de ruedas... son herramientas para seguir haciendo las cosas que te gustan, disfrutando del parque con tus hijos, de buscarles al colegio, de ir a conocer ciudades nuevas... ¿Cómo podía ser que no me hubiera dado cuenta antes? Antes veía a gente que no podía andar al ver a alguien en silla de ruedas. Ahora veo a alguien que sigue haciendo su vida. Quizá tiene que esforzarse más que otros pero sigue llegando a las mismas metas que los demás. 
Te agradezco mucho este mail por muchos motivos, entre ellos que a mí también me viene bien hablar con otra persona de los miedos, las expectativas, o el cambio de pañales..
Un abrazo grande.
Unamamáconem

lunes, 8 de abril de 2013

Carrefú emocional

Oferta de guachimondays! Lleve tres y pague uno! Aprovechen señores! Bienvenidos a este carrefú emocional!
El primer guachiminday que hecho al carro es el de la visita al antiguo barrio. Aquel en el que vivimos en una caja de cerillas y surgió el germen pizquillil.
Le decimos a la Pizquilla que la cometa que volaba su Bendito Padre era un "pipi muy gordo" porque cn el vendabal que hacía en el parque de nuestro antiguo barrio aquello sonaba a orco y no a dulce cometa playera. Por dió que susto tan grande para mí incluida. Me veía yo yendo al hospital con la cometa clavada en la cabeza, así luciendo estupenda como esas pitiminís de clase alta que van a Ascott con sus tocados.
Finalmente la Pizquilla y yo nos alejamos deL pilototo de cometas y nos tiramos por el tobogán mientras la Pizquilla jaleaba un "papaaaaaaa" que ya quisieran los cantantes de heavy.
El siguiente guachimonday del pack carrefú es el de ir a una pizzería y sentar a la enana en la barra del lugar como doña Rogelia con las patas colgando. Y allí los tres zampar unas porciones que nos supieron a gloria, sobre todo a la Rogelia, que mientras masticaba hacía "mmmm"  y pellizcaba el jamón de la pizza con los dedos llenos de tomate. Qué felicidad.
Y el último guachimonday es el cursi de verdad. Ese momento que nos hemos inventado antes de dormir en el que nos decimos que nos queremos desde la nariz hasta las estrellas, la luna o los pipis. Y ella se toca su chata naricilla y levanta el brazo al cuello mientras hace un ruido y se ríe agarrando el chupete con los dientes como puede
Ea, este es mi tres por dos emocional y aquí dejó escrito el ticket de compra para que cuando lleguen las vacas flacas y suba el IVA me acuerde de que siempre me quedan guachimondays por disfrutar.

 

domingo, 31 de marzo de 2013

Volver a empezar siendo mujer, mamá, unamamáconem

Si consigo dejar de comer patatas fritas como un cerdito es posible que escriba más de una línea en veinte minutejos... Tienen las patatas secuestradas a mi mano derecha totalmente.
Mejor estoy pensando que para las que me quedan aprieto el ritmo y en cinco minutos tengo las dos manos libres, la barriga llena y el cargo de conciencia en alerta amarilla. Sea.
A ver como callo a ese Pepito Grillo que me surge ahora por haberme comido la bolsita yo sola... Pues como los políticos: ¡cambiando de tema!
Hace un par de meses que he vuelto a trabajar, bueno semisemitrabajar porque no llego ni a media jornada y sinceramente ni ganas que tengo.
El síndrome de Estocolmo es aquel en el que los secuestrados empiezan a enamorarse de los secuestradores, y así ando yo con la Pizquilla. Lo bueno de este trabajo es que al ser un par de horitas me estoy quitando de la Pizquilla poco a poco, así que no está siendo traumático para mí. Para ella, ya digo yo que no lo es porque se queda con Bendito Padre durmiendo la siesta y poniéndose hasta las cejas en la merienda.
Yo es que ya he hecho un flashfoward de esos modernos que se llevan en el cine, o como se dice en español un echalacintapalante. Vamos que me he saltado unos meses y estoy pensando en qué hacer el año que viene.
Conciliar la vida laboral con la crianza de un pequeño no es tarea fácil en este país. Me da mucho coraje que ningún partido político incluya este punto en su programa. Grrrrr!
A parte de las dudas de otramamásinem me surjen las propias de tener ahora esclerosis múltiple. ¿Encontraré trabajo con el chaparrón que está cayendo? ¿Seré capaz de aguantar un trabajo como maestra o educadora infantil? ¿Podré luego llegar a casa y corretear con la Pizquilla? ¿Será mejor que busque un trabajo a media jornada? ¿Pero entonces cómo afectará eso a mi cotización de cara a una futura posible discapacidad? ¿Qué pasará si tengo un brote que me  imposibilite trabajar durante un tiempo? ¿Cuánto tardarán en darme una patada a mi lindo culo esclerótico?
En fin, que estoy en un período de reflexión sobre como reincorporarme al mundo laboral siendo una mujer, siendo una mama y siendo unamamáconem. Vaya lío...
Mujeres, mamás, personas con enfermedades, fraggels, quien quiera participar... ¡Se admiten ideas y bolsas de patatas!

sábado, 9 de marzo de 2013

El ciclo de la vida light

Imagen del comienzo de el musical de "El rey león". Increíble.
No quiero caer en el tópico de la mala racha que llevamos, ni pensarlo quiero, fíjate. Que cosas tiene la mente humana que tengo la sensación de que si no se dice algo es como si no existiera. Así que a hablar de la primavera. ¿Alguien sabe si tiene pensado aparecer en algún momento?El caso es que ando a punto de quedarme huérfana abuelaria, lo cual quiere decir que las últimas personas viejunas que quedan en mi familia están ya más pa allá que pa acá, uno diagnosticado sin solución y otro de susto en susto y tiro porque me toca.
He tenido la suerte de que hace poco (palabra que si eres madre igual quiere decir "dos meses atrás") fuimos a ver el musical del Rey León. ¡Qué bonico! ¡Qué emoción! Yo que siempre he sido muy fan de la peli de Disney (o la cinta, qué diría mi tío abuelo) tengo que decir que el musical es una maravilla. Me pasé unos buenos ratos llorando bajo la atónita mirada de Bendito Padre que me susurraba un "estás bien" cada vez que se me caían las lágrimas. Igual me daba ver a la jirafa por la sabana que cantara el mono, el caso es que lloraba con una descosida.
Total que resulta que ahora que me veo casi huérfana abuelaria siento la relativa tranquilidad de saber que morirse con casi noventa años, rodeado de una familia que te cuida con alegría y montaditos de lomo para merendar es algo que no es tan triste.
A mí me ha cambiado el chip de golpe y porrazo y aunque me da rabia perder a mis viejitos, he llorado y les voy a echar de menos sé que han vivido su vida y además creo que los dos bastante bien.
Me da un poco de vergüenza pensar que es ley de vida, o como dirían en "El rey león" es el ciclo de la vida, porque no es muy políticamente correcto. Pero ahora, en el momento en el que estoy: habiendo perdido una sobrina a punto de nacer, viendo casos de leucemias infantiles, enfermedades mortales en los inicios de la vida adulta, sintiendo que a lo mejor la esclerosis me privará (dentro de muuuuuucho, espero) de ciertos placeres comunes... en este momento necesito creer que ese ciclo de la vida light en el que uno se muere a los casi noventa años, rodeado de su familia que le cuida con alegría y le prepara montaditos de lomo para merendar no está nada mal.

domingo, 3 de marzo de 2013

¡Rara a mucha honra!



El día 28 fue el día mundial de las enfermedades raras.
Ayudadas por el frío polar que hacía en el mundo exterior la Pizquilla y yo emprendimos la tarea de inmortalizar el día mientras pasábamos el rato.
Esta criatura de pies de hobbit va a cumplir 19 meses y eso se nota en sus garabatejos felices.
La madre de la criatura de pies de hobbit, cuyos propios pies son de un 42 y de la anchura de un camionero llamado Manolo, va a cumplir 31 y tiene esclerosis múltiple y eso se nota en sus garabatejos felices, su mensaje de "día mundial de las enfermedades raras" y la esperanza de que a los científicos les dejen hacer su trabajo.
A la misma hora y en otra ciudad puedo imaginarme a un grupo de zombies vestido de gris, negro, blanco y marrón. En su enorme mesa no hay rotuladores, ni folios, ni pegatinas. Pero también hacen sus manualidades. Todos han llevado listas sus tijeras.
Me ha tocado ser más rara de lo que pensaba que era. Acepto el reto de la vida, pero lo que no vale es que nos hagan trampas a mí y mis compañeros.
Somos unos 3.000.000 de personas sólo en nuestro país, ¿a alguien le parece un número pequeño? A mí no.
Si a ti sí te parece un número pequeño puedes empezar a sumar quienes sufren estas enfermedades. Esos tres millones tienen a sus padres y madres, que estarán desolados por la enfermedad de su hijo, aquel al que le han dedicado horas de cuidados, risas y kindersorpresa desde que nació.
Ya hemos triplicado a 9.000.000 las personas afectadas.
Sumemos las parejas de los enfermos, de quienes se enamoraron y con los que tuvieron que tontear, pedirle salir y darle el primer beso, como todo el mundo.
Digamos que sólo la mitad se emparejan. Llevamos 10.500 de personas que sufren con estas enfermedades raras de manera indirecta.
¿Sumamos a los amigos íntimos? ¿Y los hijos? Muchos tenemos una Pizquilla en nuestra vida y nos angustia pensar cómo les afectará a ellos nuestro "asuntillo" y entonces nos esforzamos más que nadie en hacerles felices intentándonos anticipar a los disgustos que les daremos. Y a veces no podemos porque estamos cansados, doloridos o ingresados y entonces descendemos al infierno.
¿Qué como es el infierno? Allí no eres una persona. No tienes familia, ni amigos, ni mascotas, ni aficiones... Allí no tienes pie ni de hobbit, ni de camionero Manolo. Allí eres un número y los que mandan te recortan con sus tijeras.

P.D: Ya he perdido la cuenta de las personas afectadas por las enfermedades raras. Pues vosotros, los que leeis el blog... ¡Raros también!

sábado, 9 de febrero de 2013

Chita, vete a paseo!

Vengo reflexionando últimamente que aquello de que  nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos no es sólo una frase de las que se escriben en las carpetas adolescentes, sino una verdad gorda y oronda, con pechos enormes y piel de naranja. Toma ya!
Desde que sabemos que tengo esclerosis múltiple nos hemos esforzado por disfrutar sinceramente el presente, aunque lo cierto es que de vez en cuando nos surge el come-come del mañana (también conocido como "run-run" en otros círculos) y da cosica.
Gracias a Blanca y su bitácora conocí a Vicente Simón, y de él voy cogiendo ideas que me interesan, como la de que ese come-come tan cansino mediante el que rumiamos continuamente nuestro futuro se denomina "mente de mono". 
El pobrecico del simio lo que pretende es organizar el futuro de manera que no nos falte de nada. Fíjate que es responsable el bicho!
Yo le tengo un cariño a la mente de mono esta, pero sólo porque se me olvida que no es un pensamiento que nos ayude a resolver un problema. Entonces, cuando me doy cuenta de que son sólo cavilaciones y no un pensamiento productivo... Se iba a enterar el mono... Le iba a dejar sin pelos de cara al verano!! Esto es importante porque no se trata de que no pensemos en el mañana, sino de que lo hagamos sin obsesiones que nos cieguen... Para mí la imagen que define esta mente simiesca es la del perro dando vueltas intentando cogerse la cola para jugar. Podrá pasar un conejo de Duracell tocando los platillos y poniendole ojillos al perro que éste ni lo vería... y sería un
Resulta absurdo que estemos
Lo malo que tiene el monete es que a veces nos ancla en el futuro y en cuanto nos despistamos un poquito a la que freimos un huevo ya estamos con el come-come... Y nos va a saltar el aceite y ni nos enteramos!
tan interesados en el futuro (que aún no existe) que nos olvidemos del presente. Al fin y al cabo nadie ha vivido nunca fuera de su presente aunque a nosotros nos parezca algo pasado o futuro.
Igual resulta que nuestro mayor enemigo no somos nosotros mismos sino el mono que llevamos dentro. Pero dicho así no queda tan molón y jamás lo escribiriamos en carpetas ni puertas del baño...

 

martes, 22 de enero de 2013

Guachimonday 4: Las sesiones

Como la pizquilla se va haciendo más independiente y muestra un loco amor por abuela feliz aprovechamos hace unos días para escaparnos al cine bendito padre and me.
Y fue una escapada breve e intensa.
Dejamos a la pizquilla recién dormidita la siesta y volvimos antes de que llegara la hora de cenar. Me encanta esa logística enorme que me da por montar si me ausento un rato: cuadrar la siesta, la merienda, los juguetes favoritos o novedosos al alcance, el canal de dibujos listo para que al dar al botón vea Peppa pig y no los recortes que nos hacen otros cerdos en las noticias...
Fuimos a ver "Las sesiones" y os la recomiendo de verás! Una película con un tempo fenomenal, nada lenta y que es una comedia a pesar de que la trama asusta de primeras.
La peli se centra en la vida de un hombre que afectado de polio ha quedado tetraplejico y quiere aprender a descubrir su sexualidad.
El argumento igual no invita mucho de primeras. A mí si que me picó la curiosidad mucho, porque es verdad que es un tema poco trabajado. No os vayais a pensar que fue sólo interés cinematográfico, qué no, qué no! También fue personal, porque después de saber que tengo esclerosis múltiple ando muy receptiva con el tema de adaptarse a la vida tal y como venga. Y esta película basada en la vida del poeta y periodista Mark O´Brien me venía que ni pintada... Reconozco que íbamos con ganas pero es que cumplió las expectativas y se pasó de la raya!
La historia, los diálogos, los actores... hasta la señora de los pelos encrespados que tenía delante se cambió de sitio para que fuera una película perfecta! jaja.
Aquí os dejo el trailer por si os queréis asomar.



En fin, que por ese momento tan divertido, por conocer una historia que me ha hecho pensar y querer saber más, por el trozo de tarta que nos tomamos antes de entrar al cine, por volver a casa y encontrarnos a la pizquilla jugando feliz con los abuelos, por ese ratito de pareja... las sesiones quedan bautizadas como el Guachimonday número 4.

 

lunes, 14 de enero de 2013

Psicoanálisis del blog


El principal motivo por el que empecé a escribir el blog fue el deseo de poder ayudar a alguien que atravesara mi misma situación y sintiera la misma preocupación sobre esta enfermedad en general y sobre la esclerosis múltiple y la maternidad en concreto.
Ahora, han pasado unos meses y he descubierto que escribir este blog me ha ayudado a ir descubriendo otros blogs interesantes, con unos blogueros cercanos detrás de la pantalla. Algo, que no me había planteado antes.
¡Gracias a los que me ayudáis con vuestros blogs y comentarios!
También he sentido como escribir aquí ha sido en ocasiones catártico. Y siempre después de plasmar pensamientos que me estaban haciendo daño de alguna manera he conseguido sentirme libre de ellos. Algo que me ha sorprendido y desde luego tampoco esperaba.
Ahora, pienso, que bien se podría decir que esa persona a la que yo quería ayudar al empezar el blog,  soy yo y un psicólogo bien podría decirme que comencé la andadura de unamamaconem para convencerme a mí misma de que sí, que se puede ser feliz teniendo esclerosis múltiple.
Así que este 2013 seguiré este camino que emprendí en busca de la felicidad. O como decíamos de pequeños: ¡Por mí y mis compañeros, y por mí el primero!

martes, 8 de enero de 2013

Carta de reclamación a sus Majestades Orientales.


Queridos Reyes Magos,
Espero que al recibo de la presente se encuentren bien. Nosotros en general sí, a Dios gracias.
Quitando la esclerosis múltiple, la pizquilla una gastroenteritis... pues tenemos salud que es lo principal y ustedes que lo vean.
¡Qué les voy a contar del añito que llevo! Lleno de sorpresas, de esfuerzo por ser feliz, por hacer felices a los demás, separando la basura en veinte bolsas, a pesar de que no cabemos en la cocina (por eso de cuidar a la Madre Tierra), contestando a los teleoperadores que me quieren vender cosas que no les voy a comprar nada, pero que les escucho si quieren, aguantando los recortes, las no ofertas decentes de trabajo, la pérdida de un sistema público de educación, sanidad... Y vienen ustedes, sus Altezas Reales de  Oriente y me dejan al lado del zapato un brote, semibrote o yo que sé.
Así, en la madrugada de la noche de Reyes voy y empiezo a perder la sensibilidad del dedo meñique, que amanece atontado y permanece así más allá de las 24 horitas de rigor para que se considere un maldito brote de la jodíaesclerosis.
Yo siento de verdad que me porto bien, no me ha dado aún por quemar cajeros automáticos, ni por tirarle tuppers a Esperanza Aguirre, ni por desearle el mal a todos los políticos corruptos del mundo o al señor Urdangarín, pobretico.
Y no me ha dado por ahí, no porque no tenga ganas de hacer cada una de las cosas que acabo de escribir. No. No me ha dado por ahí no vaya a ser que a ustedes, les de por estar emparentados con sus otras altezas u otros personajes de alta alcurnia. Porque viendo cómo les va la vida a ellos con sus sueldos millonarios, sus multitrabajos estupendos, sus familias numerosas bien atendidas, sus vidas de cómforto, sus viajes en primera... tengo firmes sospechas de que ustedes o tienen lazos de sangre con ellos o es que el resto de los mortales les caemos muy mal, peor que una patada en los güevos de sus camellos.
Por qué si no nos iban a dejar este carbón de sociedad.
Finalmente, mi brote no está pasando a mayores (no sé si añadir "aún" o "por ahora") así que me he de dar con un canto en los dientes.
Pero ya les estoy pidiendo para el 2013 que empiecen a hacer su trabajo de observación como Dios manda, y ustedes sabrán que es lo que les manda.
A ver si nos cuidan un poco a la buena gente y sus derechos.
He dicho.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...